» Bienvenida     » Quiénes somos     » Dónde estamos     » Orientación online     » Artículos     » Noticias     » Inicio
BIENVENIDOS A LA WEB DE WWW.PSIQUIATRIAINFANTIL.ES
TRASTORNOS DEL CONTROL DE LOS ESFÍNTERES

LOS TRASTORNOS DE LA ELIMINACIÓN (ENCOPRESIS Y ENURESIS) HAY QUE CONSIDERARLOS COMO SÍNTOMAS DE UN PROBELMA MÁS PROFUNDO A NIVEL EMOCIONAL

Mojar la cama,dependencia y agresividad

En México existen más de 1.5 millones de niños entre cinco y 12 años de edad con ese trastorno; en 75% de los casos obedece a un patrón familiar

TEXTO CRISTINA PÉREZ-STADELMANN
El Universal
Sábado 14 de julio de 2007

A los 10 años, Ricardo aún moja la cama. Tiene quemada la piel en la zona de la entrepierna como consecuencia de la enuresis. Un problema que es más frecuente entre los varones que en las mujeres, en una proporción de dos a uno.

Cuando un niño después de los cinco años, en forma continua o discontinua, se orina cuando duerme, se dice que es un niño enurético.

Se le considera un síntoma, no una enfermedad, y es valorado como un trastorno sicosomático a través del cual diversos conflictos síquicos pueden expresarse.

Se estima que en México existen más de 1.5 millones de niños entre cinco y 12 años con enuresis nocturna. Según expertos, en 75% de los casos se presenta un patrón familiar que predispone a localizar el trastorno en el esfínter, ya que con frecuencia uno de los padres o alguno de los hermanos del niño enurético ha tenido el mismo síntoma o problema.

También se asocian con el padecimiento de algunas enfermedades orgánicas, tales como ciertas malformaciones congénitas genitourinarias o neurológicas, vejiga pequeña, sueño profundo, deficiencia de vasopresina (una hormona antidiurética), infección en las vías urinarias, diabetes mellitus e insuficiencia renal.

No existe un perfil de personalidad típico del niño enurético; sin embargo, especialistas coinciden en la presencia de dos indicadores importantes frente al trastorno: la dependencia afectiva y la agresividad.

Para Guillermo Rinaldi, médico pediatra, y miembro de la Asociación Sicoanalítica Internacional, la dependencia se relaciona con un comportamiento de apego excesivo a los padres, especialmente a la madre, y con cierta pobreza en el proceso de socialización.

Rinaldi afirma que la agresividad en estos niños por lo general está inhibida, y su conducta suele ser buena. “Esto no indica —continúa el especialista— que los niños enuréticos no tengan un elevado monto de agresión, lo que sucede es que el síntoma de enuresis se encarga de encubrir toda la agresión contenida y se manifiesta en sulugar.

El niño se siente humillado, desvalorizado y con fantasías de castración (autoagresión), y, en algunos casos, el síntoma es utilizado inconscientemente como una forma de provocar o agredir a sus padres y al entorno”.

Según el Manual de los Trastornos Mentales DSM-IV, la enuresis está considerada como un trastorno de la eliminación cuando la misma no es debida a enfermedad médica ni al efecto fisiológico directo de una sustancia.

Es definida como la emisión repetida de orina en la cama o en los vestidos (sea voluntaria o intencionada). Se manifiesta al menos dos veces por semana durante tres meses consecutivos, o por la presencia de malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico o laboral, y debe considerarse un trastorno cuando se presenta en niños y niñas mayores de cinco años.

El manual DSM-IV la clasifica en sólo nocturna; sólo diurna; nocturna y diurna. Si nunca logró tener control nocturno, se trata de una enuresis que se denomina primaria. En contraste, si durante periodos mayores de un mes ha establecido un buen control y luego retrocede a una etapa de descontrol periódico, se habla de una enuresis secundaria.

La enuresis generalmente es nocturna, pero en algunos casos se acompaña de manifestaciones durante la vigilia, que indican un nivel más agresivo y complejo del problema, agrega Rinaldi ante el tema de la adquisición de control de esfínteres.

Enuresis y agresión

Sicológicamente se define enuresis como un inadecuado manejo de la agresión por parte del niño; de modo que, “cuando logra canalizar y expresar mejor su agresión hacia el mundo externo y su entorno a través de la conducta, tiende a disminuir al mismo tiempo el síntoma somático.

Resulta significativo que la enuresis comienza a mejorar cuando se instala el trastorno de conducta; es decir, cuando el niño se vuelve más intolerante, desobediente o agresivo (algo que los padres preferirían que no sucediera)”, dice el especialista.

En rigor, la adquisición del control de esfínteres es un logro de la cultura, que termina de organizarse alrededor de los tres o cuatro años de vida; sin embargo, ciertos acontecimientos estresantes, tales como el nacimiento de un hermano, una escolaridad exigente, una pérdida significativa (duelo), la separación de los padres, pueden provocar una agresión del entono con nuevos episodios de enuresis en un niño que ya alcanzó un control equilibrado.

Tal es el caso de Lucía, que desde los tres años controla sus esfínteres, pero en diciembre nació su hermana y en marzo comenzó la escuela; desde ese momento se descontrola todo el día y son pocas las ocasiones que se consigue que vaya al baño.

Abuso infantil

A su vez, y de acuerdo con la doctora Clara Blank, médico pediatra adscrita en cunas y pediatría del Hospital ABC, los problemas emocionales son la principal causa para que los niños se orinen en la cama (enuresis).

“Esta micción involuntaria es influenciada por la inestabilidad familiar, separación de padres, violencia familiar, pedofilia, entre otras causas, y se manifiesta con ansiedad, y angustia.

Para la especialista, la salud mental es inseparable de la salud integral o física. En este sentido, niños que dan testimonio de violencia familiar o se ha abusado de ellos pueden perturbarse profundamente por lo que ven o experimentan.

“El miedo, impotencia y enojo que sienten los niños en una casa donde existe el abuso, pueden tener como reflejo dolores de cabeza crónicos, problemas del estómago o pesadillas y, ciertamente, enuresis”, comenta Clara Blank, también profesora titular de la Universidad Panamericana.

 



 
< Anterior   Siguiente >
 
www.psiquiatriainfantil.es - Dr. Conrado Montesinos - Número de Colegiado 111106073 Colegio Médico de Cádizz
Política de cookies - InternacionalWeb
Uso de Cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.
Cerrar